
ELÉCTRICA DEL POZO COOP. MAD.: Una Historia-Más de cincuenta años haciendo barrio...-
Necesariamente, al relatar la historia de una empresa, este relato ha de ser el del trabajo desarrollado durante sus años de vida. Si esa empresa es una Cooperativa, donde todos los vecinos de un barrio son socios, entonces también ha de ser, necesariamente, una historia donde sus propietarios, los vecinos, han tenido mucho que decir.
Baste esto para determinar que Eléctrica del Pozo, S. Coop. Mad., con sus 2010 socios en la actualidad, es BARRIO y ese barrio es el POZO DEL TÍO RAIMUNDO.
NACIMIENTO La Cooperativa Eléctrica nace de un primer embrión de organización vecinal, como respuesta al gran problema que tiene el barrio y que era LA FALTA DE ENERGÍA ELÉCTRICA. Surge, por tanto, de la lucha organizada de unos hombres que, no conformes con su realidad, intentan cambiarla. Hablamos de 1.956, y estos hombres, entre otros, fueron los socios fundadores: D. José Mª de Llanos y Pastor, D. Fernando Elena Díaz, D. Horacio González Gómez, D. José Farré Morán, D. Luis García Sánchez, D. Cirilo Delgado Ortega, D. Manuel Ureña López, D. Juan Palacios Cañavera, D. Daniel Sánchez Bejarano, D. Eduardo Gómez Rodríguez, entre otros. Ya llevaban luchando desde hacía tiempo por conseguir que el Ayuntamiento de Madrid pusiera el alumbrado público en el barrio, y que Eléctrica del Pacífico dotara de luz a las viviendas del Pozo. Así, el 24 de Diciembre de 1956, ya hay luz en nuestras calles, pero no en nuestras casas. Eléctrica del Pacífico se negaba a dar energía a los habitantes de El Pozo del Tío Raimundo, aduciendo razones urbanísticas y económicas. Para no acceder a la necesidad de energía eléctrica en el barrio, sus motivos fueron:
Por lo tanto, dando con la solución, el 12 de Julio de 1957, en el edificio de las Escuelas parroquiales del barrio, se toma la decisión de crear una Cooperativa Eléctrica que distribuya la luz entre sus socios y vecinos. Pero desde su inicio, la Cooperativa Eléctrica no se dedica sólo a dar luz al barrio:
Otro ejemplo de las funciones extras de la Cooperativa fue plantear en el Consejo Rector, antes Junta Rectora, la busqueda de soluciones para el problema del chabolismo en el barrio. Estos ejemplos son suficientes para constatar que Eléctrica del Pozo, nace y se desarrolla, por tanto, con la ambición de elevar el nivel de vida de los vecinos del Pozo. LA LEGALIZACION Aunque lo cierto es que tendríamos que hacer incapié en la importancia de la legalización: En 1957, justo un 28 de Diciembre es inscrita por vez primera la Cooperativa en el Ministerio de Trabajo, como cooperativa industrial. Además de este registro para poder distribuir energía eléctrica, hace falta la autorización gubernativa del Ministerio de Industria. A la Cooperativa se lo concede el Ministerio de la Vivienda, tal y como consta en una carta del Ministerio de Julio de 1957. ![]() Primer transformador - en la actualidad ya no existe - Posteriormente, en 1980 y como consecuencia del cambio de la Ley General de Cooperativas, y de su Reglamento, tenemos que volver a presentar nuevos estatutos ante el Ministerio de Trabajo, y así lo acordamos el 2 de Noviembre de 1980. Adaptándonos a esta Ley nos calificamos como Cooperativa de Consumo. Pero también había que legalizar la actividad, sobre todo si queríamos seguir funcionando en el nuevo barrio. Así, en Agosto de 1980 presentamos los papeles para la legalización ante Industria, e Industria nos autoriza la distribución de energía. Sin embargo, la lucha no ha sido fácil: suponía siempre luchar contra la oscuridad y por la luz. Conseguimos primero un enganche de 50 Kwts. Enganche que enseguida se quedó pequeño: hubo que pelear para lograr las ampliaciones necesarias, que solucionaran el natural crecimiento demandado por los socios... Tuvimos que pasar de los 50 Kwts. a los 75. Después a los 100, más adelante a los 250, a los 400, a los 630, a los 880... Y así hasta llegar a los 1.890 kwts. en los últimos años de las chabolas, con la construcción del nuevo transformador de Esteban Carros. El presupuesto de la primera instalación era de 74.600,91 pesetas. Pero duró poco y hubo que ampliar rápidamente. En 1969, fue necesaria otra inversión de 170.644 pesetas para instalar dos transformadores aéreos en la C/ Esteban Carros. Esto no fue suficiente y, en 1973, solicitamos la instalación de un nuevo transformador, más grande. En aquella ocasión, también hubo problemas con el terreno. El barrio entero, unido por la causa, volvió a dar la talla... Finalmente, ¡SE GANÓ LA BATALLA! EL NUEVO BARRIO, LA NUEVA COOPERATIVA No habíamos acabado de preparar adecuadamente las viejas instalaciones cuando ya se nos venía encima la desaparición de las chabolas. Y Con ellas apareció el riesgo de desaparición de la propia Cooperativa. Hubo que moverse rápido para conseguir de la Delegación Provincial del M.O.P.U. el reconocimiento de la Cooperativa como distribuidora del nuevo barrio. El 2 de Noviembre de 1980 adaptábamos nuestros Estatutos a la Ley de Cooperativas vigente en ese momento. Y aprovechamos para introducir los cambios necesarios que facilitaron, después, que la Cooperativa pudiera tener otros medios económicos. Como había que instalar nuevas cocinas, todos íbamos a tener calefacción y teníamos unas nuevas viviendas que iban a necesitar un mantenimiento, ampliamos los servicios para los socios con fontaneros, calefactores, albañiles, electricistas... Por si fuera poco, la cooperativa también creó un servicio de lectura y facturación de agua. Con estos servicios la cooperativa llego a crear hasta 56 puestos de trabajos directos. De los primeros transformadores, el de la calle Vírgen de Guadalupe, (hoy calle Cooperativa Eléctrica), construído por los vecinos del barrio en 1956, y el de la calle Esteban Carros, también construido con la colaboración de los vecinos, en 1974, pasamos a las instalaciones que tenemos en la actualidad: un centro de seccionamiento de Mercamadrid y seis centros de transformación con dos transformadores de 630 KVA cada uno. De las primeras oficinas, en chabolas pequeñas y en malas condiciones repartidas por todo el barrio - en Calle Laredo 45, Calle Tomateros, 22; Calle Glorietas, 37 y Calle de Santanderina, 16 - pasamos a las oficinas nuevas en la calle Depósito del Agua, 2. Finalmente, una vez fue finalizada la construcción, nos movimos a las actuales en la calle Cabo de Tarifa, 172. No obstante, esta pequeña historia de la cooperativa no estaría completa si no hablásemos de las personas que han formado y forman parte de su día a día: sus trabajadores, actualmente cinco, vecinos que nos han acompañado en nuestros hogares, que conocen las historias de los socios, unas veces amables y otras no tanto, y que tan familiares nos resultan a todos... Son muchos los jóvenes que han empezado en sus oficios de electricistas, fontaneros, albañiles o pintores en la Eléctrica y, hoy, incluso tienen sus propias empresas. También ha habido representación femenina: Encarna, Sonia, Lola, Cristina o Nober trabajaron y trabajan en la oficina, atendiendo con la mejor de sus sonrisas a los vecinos. Sin embargo, han sido tantos los vecinos que han trabajado en la cooperativa que no podemos nombrarlos a todos, aunque siempre estarán en nuestra memoria y en el archivo de la cooperativa Tampoco queremos olvidarnos de los que ya no están, como José Antonio Pascual Hornillos, que murió un verano trabajando en el tendido eléctrico de la Cooperativa, al servicio de los vecinos... Y no podríamos cerrar esta historia, sin hacer una mención especial al Sr. Raúl, que durante 27 años fue el cobrador y alma de la Cooperativa... AUTOGESTIÓN DEL CONSUMO Y NUEVOS RETOS ![]() Oficinas actuales Hasta ahora hemos intentado dar un imagen de las relaciones sociales de nuestra entidad e identidad colectiva, pero nos falta la justificación que durante estos 52 años ha hecho posible esta realidad social y empresarial. No hay que olvidar que Eléctrica del Pozo es una Asociación de consumidores y usuarios que en forma de cooperativa autogestiona un servicio básico como es el suministro de energía eléctrica a todos sus socios. Durante todo este tiempo la cooperativa ha venido comprando la energía al por mayor en media tensión para venderla en baja tensión al por menor entre todos sus socios, con un valor añadido de calidad en el servicio, una mejor información, un mejor servicio y desde luego un mejor precio que las grandes compañías distribuidoras de electricidad. Pero los retos nunca acaban... La nueva ley de ordenación del sector eléctrico y su desarrollo nos obligo en 1999 a dejar de realizar los servicios ajenos a la distribución, por lo que tuvimos que liquidar esta actividad. En este año 2009, la ley nos ha obligado a separar la distribución de la comercialización eléctrica, facilitando la competencia, y ha dejado a las cooperativas como propietarias de las redes de distribución y encargadas de su mantenimiento y gestión. Aunque la ley permite que las llamadas distribuidoras sujetas a la DT11, es decir, las pequeñas, puedan ser a la vez distribuidoras y comercializadoras, exige que, para poder realizar la actividad de comercialización, dichas cooperativas sean inscritas como entidades mercantiles en el registro de lo mercantil. Eso, en la práctica, significa que una cooperativa de consumidores y usuarios puede ser distribuidora de electricidad, pero no puede vender energía a sus socios. Actulmente, contra esta norma hemos recurrido todas las cooperativas eléctricas de España y estamos a la espera de resolución. Nuestra lucha continua. Actualización en base a un texto del actual
Actualizado a 29 de octubre de 2009
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